1Consulta y revisión de las pruebas
El médico explora la articulación, revisa sus radiografías, resonancia o ecografía y decide si el procedimiento le conviene. Si ya tiene pruebas, puede enviarlas antes de la visita.
Para rodilla, cadera, hombro y otras articulaciones: PRP y terapia celular (SVF). Revisamos sus pruebas gratis antes de que se comprometa
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Qué es
El tratamiento regenerativo de las articulaciones utiliza material de su propio cuerpo: plasma rico en plaquetas (PRP) de la sangre y la fracción vascular estromal (SVF) de una pequeña muestra de tejido adiposo. Se inyecta en la articulación afectada para reducir el dolor y la inflamación y apoyar los tejidos de su interior.
Puede ayudarle si le duelen las articulaciones y quiere aplazar o evitar la cirugía, o si le han dicho que la prótesis es su única opción. Las probabilidades de un efecto duradero son mayores en los estadios iniciales, y su médico valora el estadio a partir de las pruebas.

El médico decide si el tratamiento es adecuado para usted tras explorarle y revisar sus pruebas


¿No está seguro de que el tratamiento sea adecuado para usted?
Deje su número: el coordinador le pedirá sus pruebas de imagen (radiografía, resonancia o ecografía) y el médico le dirá si le conviene un tratamiento sin cirugía.
Saber si me convieneQué tratamos
Artritis
Artrosis
Necrosis avascular
Osteoartritis
Coxartrosis (artrosis de cadera)
Gonartrosis (artrosis de rodilla)
Patología y lesiones de menisco
Rehabilitación tras lesiones y cirugía
Enfermedades articulares inflamatoriasCómo funciona
1El médico explora la articulación, revisa sus radiografías, resonancia o ecografía y decide si el procedimiento le conviene. Si ya tiene pruebas, puede enviarlas antes de la visita.
2Se extrae una pequeña cantidad de sangre de una vena, que después se usa para preparar plasma rico en plaquetas con factores de crecimiento.
3Con anestesia local, el médico extrae unos 30 ml de tejido adiposo a través de una pequeña punción en el abdomen o en la cara interna del muslo; no se necesitan puntos.
4En la centrífuga la muestra se separa en capas. Después se aísla la fracción vascular estromal y se combina con el plasma rico en plaquetas.
5El material preparado se inyecta directamente en la articulación afectada bajo guía ecográfica, lo que ayuda a colocarlo con precisión.
6No necesita muletas ni ingreso hospitalario. El médico sigue en contacto después y observa cómo responde la articulación.
Llámenos o escríbanos: nuestro coordinador se pondrá en contacto con usted en breve y le reservará la consulta


Resultados

La articulación puede doler algo más: es una reacción esperada.

El dolor suele remitir.

Mejoran la movilidad y la actividad.

Se desarrolla el efecto completo.
La duración varía de una persona a otra y depende de la fase de la enfermedad, el peso corporal, la actividad y otros factores: nadie puede prometer un resultado fijo.
Comparación
Solo su propia sangre y su tejido adiposo: no se utiliza material de donante ni sintético
Una pequeña muestra de su tejido adiposo se procesa para aislar la fracción vascular estromal (SVF), una mezcla de células que intervienen en la reparación de los tejidos. Junto con su propio plasma, se introduce en la articulación afectada.

Los médicos suelen elegirla cuando la articulación presenta cambios más pronunciados y se busca un efecto más duradero.
De una pequeña muestra de sangre se separa un plasma rico en plaquetas y factores de crecimiento, que se inyecta en la articulación. Ayuda a calmar la inflamación y crea un entorno mejor para la reparación de los tejidos.

Puede administrarse sola, como ciclo de inyecciones, o combinada con SVF.
Los beneficios y plazos indicados son valores medios y orientativos: el plan y la recuperación dependen de su articulación y de sus características individuales, y el médico los confirma en la consulta.
En la consulta el médico revisará sus pruebas de imagen y le propondrá un plan de tratamiento
Consulta gratuita
Articulaciones
Tratamos articulaciones grandes y pequeñas: el médico decide la articulación, el método y el número de inyecciones tras revisar sus pruebas
RodillaDesgaste del cartílago, problemas de menisco, dolor al caminar y en escaleras
CaderaCoxartrosis inicial, dolor inguinal, rotación limitada
HombroDesgaste de la articulación y de sus tendones, dolor al levantar el brazo
CodoDolor por sobrecarga o deporte, superficies articulares gastadas
Articulaciones de la mano y la muñecaPequeñas articulaciones de los dedos y la muñeca rígidas y doloridas
TobilloDolor y rigidez tras esguinces y lesiones antiguasVentajas
Tratamiento sin cirugía: trabajamos para salvar su propia articulación en lugar de sustituirla

Solo su propia sangre y su tejido adiposo: no se utiliza material de donante ni sintético

Punciones en lugar de incisiones, anestesia local, sin una larga rehabilitación

Un médico valora de forma gratuita e independiente las radiografías, la resonancia o los informes que nos envíe

Nuestra atención va más allá del día de la inyección: seguimos en contacto y controlamos el resultado
Sobre la clínica
Equipamiento moderno, habitaciones confortables y atención a cada paciente

Responderemos a sus preguntas y buscaremos un momento conveniente para la consulta
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Solicitar una llamada gratuitaPrecio
El precio depende de la articulación, el estadio de la enfermedad y el método, por lo que el médico lo indica tras la consulta
Gratis
Reservar — Consulta y revisión de sus pruebas de imagenPrecio en la consulta
Reservar — Terapia PRP (plasma rico en plaquetas)Precio en la consulta
Reservar — Terapia celular (SVF + PRP), una articulaciónPreguntas frecuentes
En algunos casos, sí. En las lesiones de menisco y en la artrosis de rodilla se usan inyecciones de PRP y SVF para aliviar el dolor y apoyar la articulación. Antes, el médico revisa su resonancia o radiografía y le dice si este tratamiento le conviene.
El plasma rico en plaquetas (PRP) se prepara a partir de su sangre, mientras que el SVF es una fracción celular obtenida de una pequeña muestra de tejido adiposo. Como actúan de forma distinta, a menudo se combinan para reforzar el efecto regenerativo en la articulación.
Ambos métodos usan su propio tejido, por lo que el riesgo de rechazo o de reacción alérgica es muy bajo. Como con cualquier inyección, son posibles dolor, hinchazón o hematomas pasajeros, y la infección es rara. El médico le explica los riesgos en su caso durante la consulta.
Depende. El PRP suele dar un efecto que dura desde varios meses hasta cerca de un año; con el SVF puede durar más. Como el estadio de la enfermedad y su organismo influyen en la duración, nadie puede prometer un resultado fijo.
El procedimiento no se realiza en personas con cáncer, infecciones agudas o trastornos de la coagulación, durante el embarazo ni durante el brote de una enfermedad crónica grave. El médico lo comprueba en la consulta.
En fases iniciales, las inyecciones de PRP o SVF combinadas con ejercicio terapéutico y fisioterapia pueden reducir el dolor y mejorar el movimiento. Si la articulación ya está muy dañada, la prótesis puede ser la opción más realista: el médico se lo dirá con franqueza tras ver sus pruebas.
En fases iniciales (1–2) puede plantearse la terapia con SVF para favorecer el riego de la cabeza femoral y retrasar la necesidad de prótesis. En fases avanzadas suele requerirse cirugía.
La prótesis supone una cirugía mayor, una larga rehabilitación, riesgos como la infección e implantes que con el tiempo pueden tener que recambiarse. Cuando los cambios son iniciales o moderados, intentar primero conservar su propia articulación suele tener sentido.
Sí. Envíe sus radiografías, resonancia, TAC o informes médicos y un médico los revisará gratuitamente y le dirá si el procedimiento podría ser adecuado y qué más podría necesitarse.
Normalmente en uno o dos días. No hay muletas ni una larga rehabilitación; durante las primeras semanas el médico le da recomendaciones sobre carga y ejercicio.
Los problemas de la articulación del hombro y del manguito rotador se tratan con PRP; en la artrosis de hombro más avanzada, el SVF puede ser una opción. El médico busca primero la causa del dolor, y eso decide si le conviene.
Sobre las enfermedades
La artritis es una enfermedad inflamatoria de las articulaciones. Los signos típicos son dolor en reposo y por la noche, rigidez matutina de más de 30 minutos, hinchazón, enrojecimiento y calor sobre la articulación. Entre las causas figuran enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide, infecciones, la gota y la psoriasis.
Es el desgaste progresivo del cartílago que cubre los extremos de los huesos en una articulación. Cuando el cartílago se adelgaza, la articulación pierde amortiguación, los huesos rozan entre sí y aparecen dolor, rigidez y crujidos. Es una enfermedad degenerativa, no inflamatoria.
La artrosis es desgaste del cartílago: dolor sordo al moverse, crujidos, rigidez tras el reposo. La artritis es inflamación: dolor en reposo y nocturno, hinchazón, enrojecimiento y calor sobre la articulación. El enfoque del tratamiento es distinto, así que primero va el diagnóstico.
Tratamos artritis, artrosis de rodilla y cadera, necrosis avascular, lesiones de menisco y enfermedades articulares inflamatorias, y ayudamos en la rehabilitación tras lesiones y cirugía. Los pacientes de Bilbao pueden tratarse el codo, la mano y la muñeca, la rodilla, la cadera, el tobillo o el hombro.
El procedimiento en Bilbao dura un día. Se extrae sangre de una vena para el PRP, se toma una pequeña porción de tejido adiposo con anestesia local y sin puntos, el material se centrifuga y la mezcla preparada se inyecta con precisión en la articulación afectada.
Los pacientes de Bilbao pueden empezar con una segunda opinión gratuita: envíe sus radiografías, resonancia, TAC o informes y un médico le dirá si el SVF o el PRP podrían ayudarle. El precio del tratamiento se indica en la consulta.
Bilbao tiene 347.342 habitantes en el municipio (INE 2024) y más de un millón si se cuenta el área metropolitana, que suma 1.037.847. El término municipal ocupa unos 40,65 km2 y su altitud media oficial es de 19 m, con puntos entre 6 y 32 m. Es decir, el casco urbano se asienta en un fondo de valle bajo, junto a la ría de unos 15 km que forman el Nervión y el Ibaizábal.
Ese fondo de valle está rodeado de dos pequeñas cadenas montañosas de unos 400 m, y el punto más alto es el monte Ganeta, con 689 m. Para quien tiene una articulación dolorida, esta geografía importa por una razón práctica: la diferencia entre moverse por el plano y encarar una pendiente o una escalera suele notarse primero en la rodilla y en la cadera.
En la información médica que manejamos, la rodilla se asocia con cartílago desgastado, lesiones de menisco y dolor al subir escaleras o al caminar. La cadera, con coxartrosis inicial, dolor en la ingle y rotación limitada. Si reconoce esas molestias cuando sube una cuesta, es una buena razón para que un médico revise sus pruebas de imagen, sin esperar a que el dolor condicione cada trayecto.
Conviene decirlo con claridad: la altitud de la ciudad no causa por sí sola una artrosis. Es solo el escenario cotidiano en el que usted nota si la articulación responde o no. El diagnóstico lo establece el médico con la exploración y sus imágenes de radiografía, resonancia o ecografía.
El clima de Bilbao es oceánico (Cfb). En las normales de 1991-2020, enero y febrero son los meses más fríos, con máximas de 13,5 y 14,2 °C y mínimas de 5,3 y 5,1 °C. Agosto y julio son los más cálidos, con máximas de 26,3 y 25,4 °C. La precipitación anual alcanza 1.158 mm repartidos en 124,4 días, y noviembre es el mes más lluvioso, con 171 mm en 13,7 días.
También hay poco sol en invierno: diciembre y enero suman solo 81 h, frente a las 186 h de julio, y la humedad media es del 71 %. La llovizna muy fina que aquí se conoce como sirimiri forma parte de ese cuadro. La nieve es una rareza, con 1,7 días al año.
Mucha gente asocia el tiempo húmedo con más rigidez o más molestias en las articulaciones. No vamos a afirmar que el clima provoque o agrave una enfermedad concreta, porque no es algo que podamos sostener con las fuentes que manejamos. Lo que sí es útil es aprender a distinguir el tipo de dolor, porque el enfoque cambia.
La artrosis es desgaste del cartílago: dolor sordo al moverse, crujidos y rigidez tras el reposo. La artritis es inflamación: dolor en reposo y por la noche, rigidez matutina de más de 30 minutos, hinchazón, enrojecimiento y calor sobre la articulación. Si su dolor encaja más con el segundo cuadro, el diagnóstico va primero y el tratamiento regenerativo se decide después.
Un detalle que a menudo se pasa por alto: los meses de menos luz y más lluvia pueden reducir las ganas de salir a caminar. Hablar con el médico sobre ejercicio y carga, que forman parte del plan, tiene más sentido que esperar a que mejore el tiempo.
Según la Encuesta Europea de Salud 2020 del INE, la artrosis es el tercer problema crónico diagnosticado en la población de 15 y más años en España, con un 14,4 %. Solo la superan la hipertensión (19,0 %) y el colesterol alto (15,3 %). Los dolores lumbares afectan al 13,7 %. Son cifras nacionales, no de Bilbao, pero ayudan a situar un problema que no es raro ni extraño.
La misma encuesta indica que el 16,0 % de los adultos tiene obesidad y el 37,6 % sobrepeso, de modo que el 53,6 % está por encima del peso considerado normal. Esto importa en el contexto articular, porque la duración del efecto de un tratamiento regenerativo depende, según la información médica de esta clínica, de la fase de la enfermedad, del peso corporal, de la actividad y de otros factores.
Por eso el médico pregunta en la consulta por su peso, su actividad deportiva o laboral y sus lesiones previas. Una gran carga sobre las articulaciones, por deporte o trabajo físico, es una de las situaciones en las que se plantea esta opción, pero no es un dato aislado: se interpreta junto con las pruebas.
Tampoco hay un resultado fijo que prometer. El PRP, plasma rico en plaquetas obtenido de su sangre, y el SVF, fracción vascular estromal obtenida de una pequeña muestra de su tejido adiposo, se utilizan para calmar la inflamación y apoyar el tejido de la articulación. Cuanto más inicial es la fase, mejores son las perspectivas de un resultado duradero, y eso solo lo valora el médico con sus imágenes.
El Ministerio de Sanidad publica datos de la lista de espera del Sistema Nacional de Salud a 31 de diciembre de 2025. En el País Vasco había 24.069 pacientes en espera quirúrgica estructural, 10,81 por 1.000 habitantes, con un tiempo medio de 64 días, una de las esperas más cortas del conjunto del sistema. En Traumatología, concretamente, eran 6.638 pacientes con una media de 78 días.
A nivel nacional, las cifras de articulación son más largas: la prótesis de cadera tiene una espera media de 98 días y un 13,7 % supera el plazo máximo de 180 días; en la prótesis de rodilla la media es de 105 días y el 15,9 % supera ese plazo. En consultas externas, Traumatología es la especialidad con mayor espera para la primera consulta, 132 días de media.
Estos datos no dicen que usted vaya a esperar tanto ni que deba elegir una vía u otra. Sirven para algo más modesto: si le han hablado de una prótesis o está pendiente de una primera consulta, puede aprovechar ese intervalo para pedir una segunda opinión sobre sus pruebas de imagen.
El médico de City Medical Centre revisa de forma independiente las radiografías, la resonancia, el TAC o los informes que usted envíe y le dice si el procedimiento podría ser adecuado y qué más podría necesitarse. Si la articulación ya está muy dañada, la prótesis puede ser la opción más realista, y se lo dirá con franqueza.
La prótesis es una operación mayor: la rehabilitación es larga, la infección figura entre los riesgos y el implante puede tener que recambiarse algún día. Con cambios iniciales o moderados, a menudo es sensato intentar primero conservar su propia articulación.
Si vive en Bilbao, el primer paso se hace desde casa. Los coordinadores responden las 24 horas por WhatsApp y Telegram, le piden sus imágenes (radiografía, resonancia o ecografía) y las pasan al médico. Si ya tiene pruebas, conviene enviarlas con antelación; así la consulta online se centra en su caso desde el primer minuto.
El médico revisa la articulación y las imágenes y decide si el procedimiento es adecuado. No lo es en caso de cáncer, embarazo, trastornos de la coagulación, infecciones agudas (incluida la de la propia articulación o cercana a ella) ni durante el brote de una enfermedad crónica grave. Un resfriado, la gripe, la fiebre o la piel inflamada sobre la articulación son contraindicaciones temporales.
Si procede, el procedimiento se realiza en un solo día. Se extrae sangre de una vena para preparar el PRP. Para el SVF se obtienen unos 30 ml de tejido adiposo del abdomen o de la cara interna del muslo, con anestesia local y sin puntos. La muestra se centrifuga, se aísla la fracción celular y se añade al plasma. Después se inyecta en la articulación bajo guía ecográfica.
No hace falta ingreso hospitalario ni muletas. Lo habitual es retomar la vida normal en uno o dos días, y el médico le aconseja sobre ejercicio y carga durante las primeras semanas. En una ciudad con cuestas, esa conversación sobre cuánto caminar y cuándo es especialmente práctica.
Los plazos orientativos son estos: durante la primera semana la articulación puede doler algo más, una reacción esperada; al mes el dolor suele remitir; hacia los 3 meses mejoran la movilidad y la actividad; y hacia los 6 meses se desarrolla el efecto completo. Son valores medios, y la duración varía de una persona a otra. El médico sigue en contacto tras el procedimiento y controla cómo responde la articulación.
Sí. La consulta es online. Usted escribe al coordinador por WhatsApp o Telegram a cualquier hora, envía sus imágenes y el médico las revisa. Con esa revisión le dice si un tratamiento sin cirugía puede convenirle y qué más haría falta antes de decidir.
Radiografías, resonancia, ecografía o informes médicos de la articulación afectada. También sirve el TAC si lo tiene. Si no dispone de nada reciente, el coordinador le explica qué imagen resulta útil, y el médico decide si basta con lo que ya tiene.
No podemos afirmarlo. Bilbao tiene una humedad media del 71 % y unos 124 días de lluvia al año, pero la artrosis es un desgaste del cartílago y su evolución depende de la fase, el peso, la actividad y otros factores. Si nota que las molestias cambian con el tiempo, cuéntelo al médico.
Sí. Puede enviar sus pruebas y un médico las revisa de forma independiente. La segunda opinión no sustituye ninguna consulta pendiente: le ayuda a conocer otra posibilidad, por ejemplo una opción sin cirugía, y a decidir con más información.
Por lo general, en uno o dos días se vuelve a la vida normal, sin muletas ni una larga rehabilitación. Para las primeras semanas, el médico le aconseja cuánto ejercicio y carga son razonables en su caso, teniendo en cuenta la articulación tratada.
El peso corporal es uno de los factores de los que depende la duración del efecto, pero no es un criterio de exclusión por sí solo. El médico lo valora junto con la fase de la enfermedad, su actividad y sus imágenes, y le dice con franqueza qué cabe esperar.
Los plazos orientativos son los mismos en cualquier estación: una semana de posible molestia mayor, un mes para que el dolor suela remitir, unos 3 meses para mejorar la movilidad y unos 6 para el efecto completo. Son valores medios y nadie puede prometer un resultado fijo.