1Consulta y revisión de las pruebas
El médico explora la articulación, revisa sus radiografías, resonancia o ecografía y decide si el procedimiento le conviene. Si ya tiene pruebas, puede enviarlas antes de la visita.
Terapia celular PRP y SVF dentro del tratamiento de la artritis para rodilla, mano, hombro y otras articulaciones. Un médico revisa primero su caso y sus análisis
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Qué es
Cuando una articulación se inflama, los médicos lo llaman artritis. Los signos habituales son dolor nocturno y en reposo, rigidez matutina de más de media hora, hinchazón y enrojecimiento con calor sobre la articulación. Puede deberse a una enfermedad autoinmune (artritis reumatoide o psoriásica), la gota, una infección o una lesión previa.
Aunque el PRP y el SVF pueden reducir la inflamación y el dolor y ayudar a los tejidos internos de la articulación, una enfermedad sistémica sigue necesitando un reumatólogo: estas inyecciones no lo sustituyen. Nunca se aplican durante una infección articular activa ni en un brote intenso; el médico establece primero el tipo de artritis y elige el momento del procedimiento.

El médico decide si el tratamiento es adecuado para usted tras explorarle y revisar sus pruebas


¿No está seguro de que el tratamiento sea adecuado para usted?
Deje su número: el coordinador le pedirá sus pruebas de imagen (radiografía, resonancia o ecografía) y el médico le dirá si le conviene un tratamiento sin cirugía.
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Rehabilitación tras lesiones y cirugía
Enfermedades articulares inflamatoriasCómo funciona
1El médico explora la articulación, revisa sus radiografías, resonancia o ecografía y decide si el procedimiento le conviene. Si ya tiene pruebas, puede enviarlas antes de la visita.
2Se extrae un poco de sangre de una vena y, a partir de ella, se prepara después plasma rico en plaquetas con factores de crecimiento.
3Con anestesia local tomamos unos 30 ml de tejido adiposo mediante una única punción en el abdomen o en la cara interna del muslo, sin necesidad de puntos.
4En la centrífuga la muestra se separa en capas; después se aísla la fracción vascular estromal y se mezcla con el plasma rico en plaquetas.
5Con guía ecográfica, que ayuda a una colocación precisa, el material preparado se inyecta directamente en la articulación afectada.
6No necesita muletas ni ingreso hospitalario. El médico sigue en contacto tras el procedimiento y vigila la respuesta de la articulación.
Llámenos o escríbanos: nuestro coordinador se pondrá en contacto con usted en breve y le reservará la consulta


Resultados

La articulación puede doler algo más: es una reacción esperada.

El dolor suele remitir.

Mejoran la movilidad y la actividad.

Se desarrolla el efecto completo.
La duración varía de una persona a otra y depende de la fase de la enfermedad, el peso corporal, la actividad y otros factores: nadie puede prometer un resultado fijo.
Comparación
Nada de donante ni sintético: solo se utilizan su propia sangre y su tejido adiposo
Se extrae y procesa un poco de su tejido adiposo para aislar la fracción vascular estromal (SVF), una mezcla de células que ayudan a reparar los tejidos. Junto con su propio plasma, se inyecta en la articulación afectada.

En la artritis inflamatoria se aplica una vez calmado el brote agudo, por su efecto sobre la inflamación local y la reparación de los tejidos.
De una pequeña cantidad de su sangre se separa un plasma rico en factores de crecimiento y plaquetas, que se inyecta en la articulación. Ayuda a calmar la inflamación y crea mejores condiciones para reparar los tejidos.

Como un elemento más del plan general, puede recomendarse en la artritis reumatoide y otras artritis inflamatorias.
Los beneficios y plazos indicados son valores medios y orientativos: el plan y la recuperación dependen de su articulación y de sus características individuales, y el médico los confirma en la consulta.
En la consulta el médico revisará sus pruebas de imagen y le propondrá un plan de tratamiento
Consulta gratuita
Articulaciones
El médico estudia sus pruebas y después elige qué articulación tratar, qué método usar y cuántas inyecciones, tanto en articulaciones grandes como pequeñas
RodillaCartílago desgastado, problemas de menisco y dolor al subir escaleras o tras caminar
CaderaCoxartrosis inicial, dolor inguinal, rotación limitada
HombroArticulación y tendones cercanos desgastados, y dolor al levantar el brazo
CodoDesgaste de las superficies articulares y dolor tras sobrecarga o esfuerzo deportivo
Articulaciones de la mano y la muñecaPequeñas articulaciones de los dedos y la muñeca rígidas y doloridas
TobilloDolor y rigidez tras esguinces y lesiones antiguasVentajas
Conservar su articulación natural en lugar de sustituirla: tratamiento sin cirugía

Nada de donante ni sintético: solo se utilizan su propia sangre y su tejido adiposo

Punciones en lugar de incisiones, anestesia local, sin una larga rehabilitación

Envíenos sus radiografías, resonancia o informes médicos para una valoración gratuita e independiente por parte de un médico

Nuestro contacto no termina el día de la inyección: seguimos en contacto y controlamos el resultado
Sobre la clínica
Equipamiento moderno, habitaciones confortables y atención a cada paciente

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El médico indica el coste tras la consulta, porque depende de la articulación, el tipo de artritis y el método
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Reservar — Terapia celular (SVF + PRP), una articulaciónPreguntas frecuentes
La artritis reumatoide es una enfermedad sistémica que trata el reumatólogo. Las inyecciones de PRP y SVF no la curan; cuando la fase aguda se ha calmado, el médico puede valorar si las inyecciones en la articulación ayudan con los síntomas locales.
Enfermedad inflamatoria de las articulaciones, la artritis suele causar dolor en reposo y nocturno, rigidez matutina de más de 30 minutos, hinchazón, enrojecimiento y calor. Las causas van desde enfermedades autoinmunes, como la artritis reumatoide, hasta infecciones, la gota y la psoriasis.
El PRP puede utilizarse en la artritis reumatoide y otras artritis inflamatorias para ayudar a reducir la inflamación local, el dolor y la hinchazón. Los factores de crecimiento liberados por las plaquetas influyen en la respuesta inmunitaria y en la reparación de los tejidos. Complementa, pero no sustituye, el tratamiento prescrito por su reumatólogo.
La artritis psoriásica es una enfermedad crónica que hoy no puede curarse por completo. El objetivo es una remisión prolongada: controlar la inflamación y prevenir la deformidad articular. Las inyecciones regenerativas pueden formar parte de ese plan.
Las células del SVF pueden modular localmente la respuesta inmunitaria y apoyar la reparación del tejido articular dañado. Como la investigación en este campo continúa, el médico le explicará qué puede esperar de forma realista según su tipo de artritis.
Con una infección articular activa, un brote grave, embarazo, cáncer o trastornos de la coagulación no se realiza el procedimiento: el médico lo aplaza o propone una alternativa.
La artritis de rodilla es una inflamación causada por la gota, una infección o una reacción autoinmune, con enrojecimiento, calor, hinchazón marcada y dolor al tacto. La artrosis es desgaste del cartílago y suele manifestarse como dolor sordo y un crujido seco al moverse.
Como la inflamación mantiene estimulados en todo momento los receptores del dolor de la articulación, al moverse, en reposo o por la noche, un tratamiento dirigido a reducirla, incluidos el PRP y el SVF, puede aliviar el dolor.
No: el embarazo es una contraindicación para cualquier inyección articular, incluidos el PRP y el SVF. Durante el embarazo, el tratamiento de la artritis se decide solo con un reumatólogo y un obstetra conjuntamente.
Sí. Un médico revisará gratis sus radiografías, resonancia, ecografía o análisis de sangre y le dirá si un tratamiento regenerativo podría ser adecuado para su tipo de artritis; solo tiene que enviarlos.
Sin tratamiento, puede provocar deformidad articular duradera, pérdida de función, osteoporosis y daño en órganos internos como los riñones, los pulmones y el corazón. Tratarla a tiempo previene estas complicaciones.
Sobre las enfermedades
Es el desgaste progresivo del cartílago que cubre los extremos de los huesos en una articulación. Cuando el cartílago se adelgaza, la articulación pierde amortiguación, los huesos rozan entre sí y aparecen dolor, rigidez y crujidos. Es una enfermedad degenerativa, no inflamatoria.
En fases iniciales, las inyecciones de PRP o SVF combinadas con ejercicio terapéutico y fisioterapia pueden reducir el dolor y mejorar el movimiento. Si la articulación ya está muy dañada, la prótesis puede ser la opción más realista: el médico se lo dirá con franqueza tras ver sus pruebas.
En fases iniciales (1–2) puede plantearse la terapia con SVF para favorecer el riego de la cabeza femoral y retrasar la necesidad de prótesis. En fases avanzadas suele requerirse cirugía.
El PRP y el SVF pueden ayudar a reducir la inflamación y el dolor y a apoyar los tejidos de la articulación. En los pacientes de Bilbao con una enfermedad sistémica, complementan el seguimiento del reumatólogo, pero no lo sustituyen.
La mayoría de los pacientes en Bilbao vuelve a casa el mismo día y retoma su actividad diaria en uno o dos días. Durante la primera semana la articulación puede doler algo más: es una reacción esperable.
Los pacientes de Bilbao pueden empezar con una revisión gratuita de sus análisis y pruebas: el médico le dirá si un tratamiento regenerativo podría ser adecuado para su tipo de artritis y cuánto costaría.
Quien convive con una artritis suele preguntarse si el tiempo influye en sus articulaciones. Bilbao es un buen ejemplo para plantearse la pregunta con datos. Según las normales de 1991-2020, la ciudad tiene clima oceánico, con 1.158 mm de precipitación anual repartidos en 124,4 días, una humedad media del 71 % y solo 1.640 horas de sol al año, el 36 % de las posibles. La llovizna muy fina que aquí se llama sirimiri forma parte del paisaje.
Conviene ser prudentes: la lluvia y la humedad no explican por sí solas un brote. La inflamación de una articulación depende de la enfermedad de fondo, ya sea autoinmune, una gota, una artritis psoriásica o una lesión previa, y de otros factores individuales. Lo que sí puede hacer es ayudarle a detectar patrones propios: hay personas que notan más rigidez matutina en semanas húmedas y otras que no perciben ninguna relación.
Por eso el médico no se fija en la meteorología como causa, sino en lo que usted anota. Un cambio de estación o una racha de días grises solo tiene valor si coincide, una y otra vez, con un empeoramiento medible de su dolor, de la hinchazón o del tiempo que tarda en «entrar en calor» por la mañana.
Los datos del clima de Bilbao dibujan un año con contrastes claros. Noviembre es el mes más lluvioso, con 171 mm en 13,7 días; enero suma 130 mm y diciembre 127 mm. En diciembre y enero el sol apenas aparece 81 horas al mes, mientras que en julio llega a 186 horas. En enero y febrero las máximas rondan 13,5 y 14,2 °C y las mínimas 5,3 y 5,1 °C; en agosto la máxima media es de 26,3 °C.
Estos contrastes hacen útil un diario de síntomas que cubra varias estaciones. Anote cada día, con la misma escala del 0 al 10, el dolor en reposo, el dolor nocturno y la duración de la rigidez matutina; el médico presta especial atención a una rigidez de más de media hora. Añada qué articulaciones están hinchadas, si hay enrojecimiento o calor sobre ellas, si ha tenido fiebre o un resfriado y qué medicación ha tomado.
Con unas semanas de registro es posible distinguir un brote de una simple mala noche. También sirve para indicar el momento adecuado de una posible inyección: el procedimiento no se realiza durante un brote grave ni con una infección articular, de modo que saber cuándo se calma la fase aguda es información práctica para el médico.
Si prefiere no escribir a mano, basta una nota en el móvil. Lo importante es la constancia y que las fechas puedan compartirse por WhatsApp o Telegram con el coordinador antes de la consulta.
La artritis inflamatoria suele requerir seguimiento de un reumatólogo, y el acceso a consultas especializadas es una preocupación frecuente. Según los datos del Ministerio de Sanidad a 31-12-2025, en el conjunto del Sistema Nacional de Salud había 84,42 personas por cada 1000 en espera de una primera consulta especializada, con una espera media de 102 días. Traumatología era la especialidad con mayor espera de consulta, 132 días.
En el País Vasco la espera quirúrgica estructural afectaba a 24.069 pacientes, 10,81 por 1000 habitantes, con un tiempo medio de 64 días, una de las más cortas del sistema. En Traumatología había 6.638 pacientes en espera quirúrgica, con una media de 78 días. A escala nacional, la espera media para una prótesis de cadera era de 98 días y para una de rodilla, de 105 días.
Estas cifras describen listas quirúrgicas y consultas del sistema público, no el resultado de ningún tratamiento concreto. Sirven para entender el contexto: mientras espera una cita, un seguimiento o una decisión sobre una prótesis, puede resultar útil que otro médico revise sus pruebas de imagen y le dé una segunda opinión.
Esa revisión es gratuita y no sustituye a su reumatólogo. El PRP y el SVF no curan la artritis reumatoide ni la psoriásica: son un posible complemento para los síntomas locales cuando la fase aguda se ha calmado.
La Encuesta Europea de Salud 2020 del INE sitúa la artrosis como el tercer problema crónico diagnosticado en personas de 15 y más años en España, con un 14,4 %, por detrás de la hipertensión (19,0 %) y el colesterol alto (15,3 %). Los dolores lumbares alcanzan el 13,7 %. Es habitual, por tanto, que el dolor articular se atribuya de entrada a «artrosis».
La diferencia importa. La artrosis es un desgaste del cartílago, de carácter degenerativo y no inflamatorio, y suele dar un crujido seco y un dolor sordo al moverse. La artritis es una inflamación: dolor también en reposo y por la noche, rigidez matutina de más de 30 minutos, hinchazón, enrojecimiento y calor. Puede deberse a una enfermedad autoinmune, a la gota, a una infección o a una lesión previa.
En la misma encuesta, el 16,0 % de los adultos presenta obesidad y el 37,6 % sobrepeso. El peso corporal es uno de los factores que, según el texto médico, influyen en la duración del efecto de un tratamiento, junto con la fase de la enfermedad y la actividad física. No es un juicio sobre nadie, sino un dato que el médico tendrá presente al valorar su caso.
La consulta es gratuita, online, y el coordinador responde a diario por WhatsApp y Telegram, las 24 horas. Antes de la videollamada, reúna sus radiografías, resonancia o ecografía y los informes que ya tenga; también los análisis de sangre. El médico los revisa de forma independiente y le dirá si un tratamiento regenerativo podría encajar con su tipo de artritis.
Prepare una lista de los medicamentos que toma, el diagnóstico de su reumatólogo si lo hay, y su diario de síntomas. Indique si tiene fiebre, un resfriado, inflamación de la piel sobre la articulación, embarazo, antecedentes de cáncer o trastornos de la coagulación: son situaciones en las que el procedimiento se aplaza o no se realiza.
Si el médico considera que el procedimiento es adecuado, se describe en pasos: extracción de sangre para el PRP y, en el caso del SVF, una muestra de unos 30 ml de tejido adiposo con anestesia local, centrifugado e inyección guiada por ecografía. Todo se realiza en un día y sin muletas.
Los plazos habituales son orientativos: la articulación puede doler algo más durante la primera semana, el dolor suele remitir hacia el mes, la movilidad mejora hacia los 3 meses y el efecto completo se desarrolla en torno a los 6 meses. Nadie puede prometer un resultado fijo; el plan lo confirma el médico en la consulta.
Sí. Puede enviar radiografías, resonancia, ecografía o análisis que ya tenga, sin importar dónde se hicieron. El médico las valora de forma independiente y gratuita, y el seguimiento de su enfermedad sistémica sigue en manos de su reumatólogo.
Anote cada día el dolor en reposo, el dolor nocturno, la duración de la rigidez matutina y la hinchazón, con una escala del 0 al 10, junto con el tiempo que hizo. Tras varias semanas, el médico podrá ver si existe un patrón real o si el empeoramiento coincide con otros factores.
No se puede afirmar que el tiempo sea la causa. Noviembre es el mes más lluvioso de Bilbao, con 171 mm, y algunas personas notan más molestias, pero un brote depende de la enfermedad de fondo. Su diario ayudará a comprobar si en su caso hay relación.
Puede serlo. En el SNS la espera media de primera consulta especializada era de 102 días a finales de 2025. Una revisión online gratuita de sus pruebas no sustituye esa cita, pero le permite aclarar dudas y saber si un tratamiento sin cirugía podría ser una opción.
Avise al coordinador. La consulta puede hacerse igualmente para revisar sus pruebas, pero el procedimiento no se realiza durante un brote grave ni con una infección articular: el médico elegirá el momento adecuado, una vez pasada la fase aguda.
El médico lo determina con sus pruebas. En artrosis inicial o moderada puede plantearse el tratamiento, y si la articulación ya está muy dañada, puede que una prótesis sea la opción más realista. Se lo dirá con franqueza tras ver sus imágenes.
Sus informes e imágenes, la lista de medicamentos, el diagnóstico del reumatólogo, el diario de síntomas y las fechas de fiebre, resfriados o infecciones recientes. Con eso la consulta es más precisa y evita repetir preguntas.